Ha llegado hoy hasta mí, de esa forma especial que aparecen los envíos en un día lluvioso, una plaquette editada en Valdepeñas por La Tertulia del Grupo Literario A 7. Un cojunto de elegías de alguien admirado por vosotros y por mí: Pedro A. González Moreno.
Son un dodecaedro de Afectos -dice el autor. Doce miradas, doce nombres diferentes, doce caras distintas de una idéntica muerte.

A los poemas de Pedro A. González, le acompañan unas ilustraciones bellísimas dibujadas por Francisco Creis, Vicente Cano Gutiérrez, Eulogio Carretero, José Hierro, Francisco Vela Siller, Federico Gallego Ripoll.

Ilustración de Federico Gallego Ripoll
Pedro A. González Moreno estará el próximo Jueves, 9 de Junio en la feria del Libro en la Caseta 23 de 18:30 -21:30Muchas Gracias Pedro A. desde lo hondo del corazón. Con la misma emoción que tomo el sobre de mi buzón y lo abro, iré desvelando para vosotros este tesoro.
Palabras para Eladio
Pudo haberse llamado sombra de patio, higuera,
limpio cristal de arroyos o luz entre las pámpanas,
o haber tenido el nombre de lluvia en otoño;
pero Eladio tenía más ternura en sus sílabas.
Tenía la tristeza de esos trenes
que siempre, hacia el oeste de la infancia,
se perdían llenando de adioses y bolliscas
el aire de las tardes.
Capaz de amar a muerte y asesinar de afecto,
con sus manos huesudas de viñador del aire,
agavilló poemas y recuerdos
en los que había siempre cierta orfandad de espiga
y ese efecto del pan que se comparte;
y, desde el vértigo de sus andamios,
vio que la vida y el amor no eran
más que un baldío campo de derrotas.
Pero eligió el insomnio de las calles sitiadas
de una ciudad sin mieses, sin vendimia, y sin novias,
donde cada mañana reinventaba la anchura
y la luz de su infancia.
Pudo haberse llamado cal o racimo o surco,
pero Eladio tenía las precisas señales
de amor y soledad entre sus sílabas;
y tenía también
ese dolor preciso de quien ama a distancia
y de quien colecciona
trenes, sonrisas, nombres, todo eso que se olvida...
otoños, privameras, todo eso que pierde...
Pedro A. González Moreno
Un paisaje de encinas para Eladio