¿Qué queda del aire si te vas, si cede tu mirada a tu impotencia?
Carlos Jiménez Arribas
Uno u otro destino
esa es la última frase que escribí
la primera que encabeza esta hoja en blanco
que podría ser la tarde
la carta que debía
el poema en la garganta
o esta región prematura
hacia el vacío.
Que pudiera ser, que es
este lugar sombrío de manos y de voces
el rostro más extraño del duelo:
velar a oscuras el cuerpo que no existe.
Te has ido y nada queda del aire...
Podría ser todo eso
pero no es más que una lección de economía
que acaba así; siendo así
una última pregunta
que encabeza mi página.