Un poema de Toyo Shibata y 78 páginas que me dicen, entre otras cosas, que aún no es tarde
Cuando cierro los ojos
Cuando cierro los ojos,
voy de un lado a otro,
animosamente,
con coletas,
y la voz de mi madre me llama.
Nubes blancas se deslizan por el cielo,
un campo de flores de colza
se extiende por todas partes.
Ahora, a los 92 años,
cuán delicioso es el mundo
que veo durante una hora,
cuando cierro los ojos.
Toyo Shibata
Recoge la luz del sol con las manos.
Ed. Aguilar. Febrero 2013
(De la contraportada...)
Mi Nombre es Toyo Shibata.
Tengo 101 años. A lo largo de mi vida he protagonizado momentos buenos y
malos. He sufrido guerras, bombardeos y terremotos. He experimentado el
miedo y en ocasiones he deseado morir debido al acoso, a la traición y a
la simple tristeza. He sido madre. En la actualidad vivo sola y recibo a
menudo la visita de mi hijo. Cuando se acerca la hora de su marcha
pierdo el ánimo pero intento reconfortarme y me digo " sé fuerte, aún se
puede recoger la luz del sol con las manos". Empecé a componer versos a
los 92 años y me he dado cuenta de que a pesar de las dificultades
existo gracias a mis recuerdos y a las personas que me han acompañado en
este viaje. Aunque me pese la soledad cada mañana me pinto ligeramente
los labios y me alegro de ver el sol a través de la ventana, otra
vez..., y sonrío.
(Yo también me pinto los labios, y sonrío)


