lunes, 30 de julio de 2012

Jean


(Él escribía esto en el metro. No pude evitar   leerlo mientras viajaba frente a mí)






Dear Jean,

You left a few days ago, I know you are near the coast, in the north ...No es este momento de escribirte, voy en el metro, pero me gobierna tu recuerdo, por eso aunque  apenas puedo encontrar mi espacio, te escribo. Te escribo porque necesito escribirte, no luego, sino ahora. Ahora sigo deshaciendo los pasos que una vez dimos. 

Recuerdo el olor de los mercados, las mañanas soleadas, el frío  aquel de entonces que parece aún más lejano cuanto más avanza el verano. Verano que acostumbrabamos a construir  en febrero con las manos muy  juntas. Habrá otras manos pero ya no serán las nuestras ...

(…)

Estoy en Madrid, sigo en Madrid, he tomado la linea 1,  y por eso me acordé de ti, porque esa línea era algo nuestro, tuyo y mío; un viaje   consagrado a besos de otro mundo. (Hay alguien  frente de mí en el metro, lleva un vestido blanco corto. parece leer cuanto escribo, pero tampoco me importa. Lleva una mariposa en el pelo . Finjo que no la veo, pero la siento. Es como si quisiera decirme algo...).  Ahora he de irme Jean,  he caminado bajo los puentes de entonces, he navegado por tus ojos, por tus  manos, he imaginado tu olor... 

Jean... I hope you are fine when you receive my letter. I am fine, I don't know where I will be... when you read me... If you read me...




martes, 24 de julio de 2012




... 


Guarda tu amor humano, tu sonrisa, tu pelo. Dálos.

Ven a mí con tu cólera seca de fósforo y escamas.

Grita. Vomítame arena en la boca, rómpeme las fauces.

No me importa ignorarte en pleno día,

saber que juegas cara al sol y al hombre.

Compártelo.


Yo te pido la cruel ceremonia del tajo,

lo que nadie te pide: las espinas

hasta el hueso. Arráncame esta cara infame,

oblígame a gritar al fin mi verdadero nombre. 




Julio Cortázar