jueves, 10 de febrero de 2011

Abandonar los márgenes


Mirando atrás, atrás; una vez abandonados los márgenes, me pregunto qué sería del mundo sin la transparencia; del lugar invisible que se extiende más allá de los brazos. Qué sería de Altai sin sus habitantes, y del concavo azul sin sus halcones.
Qué sería del final del día sin los jazmines ni los grillos; de las lechuzas si no se posasen en el alambre de la noche.
Qué sería del horizonte sin los navíos a lo lejos; de la cuerda sin lo cristalino del aire; de la música sin los silencios, del túnel de viento sin la turbulencia, o del extremo del mundo sin Saigón en los mapas;

Qué sería de las manos si no contuviesen la memoria de un cuerpo. Todo es transparencia

Amanece. El sol está en lo alto. Cierro los ojos. Sonrío. Te lo aseguro, eso me basta




"Y si te quiero abierto

como el centro imposible de un mundo transparente,

si te quiero imposible, más allá de mis brazos

o la aurora que extiende un sueño en las tinieblas,

más abierto que el viento, más leve y más amante,

será porque mañana nos quisiera infinitos,

unidos como nieve a punto de ser agua..."


Chantal Maillard
Semillas para un cuerpo

3 comentarios:

Tinta de aterrizaje dijo...

Supongo que la música sin silencios sería poco más que ruido ordenado.
Qué sería de la óptica si todo fuese transparencia. La transparencia es un deseo.
Enfoco mis manos, siempre abrigo un claro un aleteo.

NáN dijo...

La escuela de Chantal, la mejor veta de aire en español.

Una escuela de lo sensible, no de la imitación.

Altos vuelos.

tula dijo...

Con niebla, con lluvia, con frío,
evitando recordar pues el dragón duerme,
solo eso,
siempre estará ahí.
abrazo.