lunes, 30 de enero de 2012

Portrait I. El corzo y la mariposa



Soy la que cruza los puentes en ambas direcciones,
la que ha cosido su corazón a volátiles cuerpos,
la que deambula por  jaulas y  ríos.

Soy el corzo, y la piedra
Soy la que cae,
la que tiembla,
la que se asusta, la que no se asusta;
el costado y la cadera donde mariposas
giran. Giran.

Soy la hija del dragón,
la que cierra los ojos y  sueña que duerme
 


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Impecable, impactante.
Llega bien.

Anónimo dijo...

Y tal como describes con esa armonía de palabras se llega a la conclusión de que más bien eres el Dragón mismo.

Carlos dijo...

Jaja, anónimo, cualquier pensaría por tu comentario que estás rabioso o rebeco como dicen en mi pueblo de origen extremeño juas juas.
Pero si así fuera, Si fuera Dragón, bendito dragón, bendito su fuego y su locura. Ojala todos los dragones fuera igual de hermosos que Ella :)


Carlos N.

Inuk dijo...

Carlos cuando digo GRRRRRRRRRRR entonces doy un poco de miedo :)

Ustedes mirénme como les plazca.
Lean como más les guste y les llene. Saquen sus propias conclusiones.

La cosa es sentr. Estar expuestos a eso



pero yo soy un corzo. un corzo.

NáN dijo...

¿Que voló tan alto tan alto
que le dio a la caza alcance?