lunes, 30 de junio de 2014

Síntomas. Dame lo que te falta.





La poesía nace del sufrimiento.
La vida triste reside en la espalda.
El peso del dolor cae en la espalda.

Carlos Edmundo de Ory. 




                  Dame

Dame algo más que silencio o dulzura
Algo que tengas y no sepas
No quiero regalos exquisitos
Dame una piedra

No te quedes quieto mirándome
como si quisieras decirme
que hay demasiadas cosas mudas
debajo de lo que se dice

Dame algo lento y delgado
como un cuchillo por la espalda
Y si no tienes nada que darme
¡dame todo lo que te falta!

Carlos Edmundo de Ory


9 comentarios:

fcaro dijo...

Yo sé por qué te gustan estos poemas, Sugerencia inteligente, emoción.

Luis González dijo...

No nos une el amor sino el espanto, decía Borges. Es bello ese imperativo realmente amoroso: dame lo que te falta, ese hueco, esa grieta por la que deseo introducir mi sed y mi amistad y mi fuego que se apaga si no encuentra linterna en tu oquedad. En lo que se tiene ya no se cabe. No hay sitio en lo positivo que solo admite ser replicado - como en un facebook que balbucea cretino el me gusta. Quepo en lo que te ahueca, en la pared desconchada, en ese terror que a veces parece simple ausencia.

¿Nace la poesía del sufrimiento? Es esa pregunta que admite todas las respuestas y, desde luego, las más obvias del sí y del no.

Un saludo ahuecado en mi simpatía que no sabe por qué.

Y buen verano si eso significa algo

Javier Díaz Gil dijo...

Querida Victoria,
entonces poseemos más de lo que creemos. Lo que no tenemos también es nuestro. Lo que nos falta también nos pertenece.
Me gusta este poema.
Poema reflexivo que te hace moverte por dentro.
Gracias por compartirlo.
Feliz verano
Javier

Inuk dijo...

Paco, lo sabes porque tienes esa habilidad de encender llamas en la confusa penumbra de la noche y siempre tú, como aquel remero antiguo que ninguno conocemos, nos convocas a las preguntas.Un beso, gracias por tus palabras.

Disfruta mucho Paco el descanso, viajes de ida y vuelta ya sabes y Mientras la luz…

Inuk dijo...

Luis como me gusta que vengas a escribirme. Deslías la madeja, se va entremezclando con tus opiniones y percepciones. Sí, este poema habla de amor.
El amor es un hueco en uno. Un hueco que nunca se completa. Un hueco que duele muchas veces. Y que precisamente esa oquedad es por donde nace nuestro deseo.
Uno ama gracias a esa falta, uno lo que ama no es lo que el otro tiene, sino la falta en el otro, cuando amamos lo amamos también consciente de su hueco. por eso me gustó tanto este poema, porque cuando queremos no nos basta con cualquier cosa, o para llegar más lejos, cualquier cosa hasta una piedra es lo que le doy el valor.



¿En dónde nacen tus relatos Luis?. De qué parte? esto es curiosidad no más…
Un abrazo en esas grietas de ausencia, en las que gracias a este medio no estamos tan ausentes. Los veranos se me hacen largos... Que lo pases fenomenal. Besos

Inuk dijo...

Muchas gracias Javier, por tus buenos deseos, por acercarte a este punto en el camino y contarme tus impresiones.

Tienes razón poseemos más de lo que creemos. Poseer una falta, un hueco, o un vacío es lo que nos hace de alguna forma estar en búsqueda. Me recuerda de pronto a Una pieza del puzzle que nombrabas en tu poema de mayo. Sabremos que nada habrá que la complete ese lugar. Sin embargo ese espejísmo del amor nos hace sentirnos completos, y aunque sólo sea una visión que se desvanece, nos sienta tan bien!

Me gusta tu pensamiento porque me hace sentir que con esta herramienta -la poesía- uno es tan libre que está al alcance de todo, poseedor de todo en un sencillo chasquido de los dedos.

Aunque sea verano no nos dejes sin tus poemas, Te deseo que lo pases fenomenal. Un abrazo fuerte

Luis González dijo...

Gracias. Me resulta grato pensar a partir de muchas cosas que propones. Y me preguntas por el dónde. No sé de donde nacen mis palabras (y mucho menos, adónde van). Si miro por la ventana, veo la lluvia cayendo sobre esta ciudad mesetaria (Burgos). Si miro en la cartografía de mis dedos al teclear, parece que mi patria es, de algún modo, el lugar del desgarro y la querencia de los placeres, la desorientación y la creencia ingenua que se desmonta. MI donde es un muñeco de trapo destrozado con saña inquisitorial por algunas cuchillas instaladas en mi mente.

Pero lo importante es que sigas proponiendo poemas y destellos de ideas.

Un saludo

Anónimo dijo...

En ese DAME se ve a Carlos E. de Ory ascender por terrenos ajenos a la vida del regalo hecho y manipulado; este regalo, personalmente me sobra. Prefiero un cuenco de tierra, o...una piedra si llegara el caso. Nunca se me pasaría por la cabeza regalar a alguien una piedra.
No sé si su síntoma, Victoria, es mismo (o similar) que el que provoca de Ory en su poema. Dar lo que a uno le falta es como decir que te cuenten la vida, las carencias, los miedos y compartirlos. Eso ya si forma parte de la sintonía. No somos muy distintos de la radio (en su funcionamiento, me refiero). Cuesta sintonizar una emisora que satisfaga. Cuesta. Cuesta encontrar personas que den, así, por el hecho de dar.
Usted parece buena y sufriente pero, qué cojones, estoy harto de soportar sobre mi espalda sufrimiento. Prefiero reír y a vivir con poesía.

Ángel.

A

Inuk dijo...

Yo sí he regalado alguna vez una piedra a algunas personas muy importantes para mí. Hay personas y regalos que sencillamente no tienen precio. Su compañía es impagable. Tuve suerte, porque esas personas sí supieron comprender lo que significa una piedra. Sencillamente una piedra.

Muchos saludos que tengas feliz verano Ángel.