Oberwald. Karlsruhe Alemania.
Helena Wanda
Błażusiakówna de 18 años, encarcelada desde el 25 de
septiembre de 1944.
Zakopane,
"Palace", celda n.º 3, pared n.º 3 Helena,
te nombro para renombrar las cosas
y así llamar Helena a las cumbres,
a los ríos, a todos los lugares
donde la vida fluye.
Háblame, Helena, yo te escucho
a ti escribo mis cartas. Nieva,
nieva sin descanso algunos días
No se pone el sol en los montes Tatras
desde entonces.



4 comentarios:
Querida Victoria
son hermosos estos tres poemas que has publicado en enero. La razón última de la poesía es conmover y tú lo consigues.
Consigues que temblemos también y no es de frío.
Felicidades amiga.
Un abrazo grande
Javier
Gracias por tus palabras Javier, y por mirar conmigo estas otras realidades muy duras que uno no sabe bien cómo digerir.
Un abrazo fuerte
Un enero precioso para la poesía, para ti, Victoria. Y esta entrega un día después de escucharte lo hace creíble. Este poema es un abrazo. A la otra, cuyo nombre honra el muro. A la poesía.
Un beso, poeta.
Gracias Paco por el ánimo que infundes y por tu compañía que siempre es motivo de celebración.
Un abrazo muuuuy fuerte para ti
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