Hendiduras
La noche se desnuda
es un cuerpo prendido en el asfalto
piel de contornos transparentes
amo tus esencias más imprecisas,
tus promesas más ígneas,
más oscuras, más temblorosas.
Amo tu saliva iridiscente
olerte en mí, herida mía
sangre que vierte el suelo
cuando voy caminando.
No tengo fuerza para levantarme
del hueco inmenso que me ha sepultado.
Me duelen los ojos de
contener este llanto.
Me quedo muda por no decir
tu nombre. No decir tu nombre.


6 comentarios:
Querida Victoria
casi dos meses desaparecida de tu blog, te echaba de menos.
Y regresas con este poema tremendo desde la lágrima y el silencio.
Me alegra tu regreso y que lo hayas conjurado desde la palabra.
Un beso amiga
Javier
Mi querido Javier,
me emociona mucho que sigas los pasos por donde camino; me emociona que compartamos página de un libro: el de la antología...
Me emociona que estés aquí ahora estrenando este poema; hay tiempos duros, las palabras apenas alcanzan pero ayudan a construir.
Ojalá podamos compartir versos en Vergüenza Ajena, estaré atenta por si regresas. Yo también extraño tus lecturas.
Gracias por estar atento
Un abrazo fuerte
Victoria, hermoso poema el tuyo del juego de la goma. Me gustó mucho.
Fue una sorpresa verte en la antología. Compartimos antología y, si no me equivoco, páginas consecutivas...
Un abrazo fuerte también para ti.
Javier
A mí me encantó el tuyo, lo he leído en alto. Los grabo para llevarlos en el Ipod y poder escucharlos en cualquier parte.
Estoy ahí, en ese libro, por Cristobal. Él fue quien quiso que yo estuviera. Se lo agradezco mucho a él a Pilar a Ana, porque me hace verdadera ilusión y sí estamos en páginas consecutivas. Es genial la verdad.
Un beso.
Amo tu saliva iridiscente.
Me pregunto cómo y a qué sabrá ese tipo de saliva.
La foto en tu línea borrosa, Victoria.
No hay forma de describirlo, Cualquier palabra en ese intento transgrede por inconforme
La foto es la noche y sus luces desde mi ventana. No siempre se ve clara la noche.
Bienvenido y gracias por tu comentario.
Victoria
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