Saber cómo hacerlo, cómo estirar el brazo y tocarte.
Me alegra volverte a leer en tu blog, querida Victoria.
Tus versos me han recordado un poema de Ángel González que te copio aquí ¿lo conocías?:
ME HE QUEDADO SIN PULSO
Me he quedado sin pulso y sin aliento separado de ti. Cuando respiro, el aire se me vuelve en un suspiro y en polvo el corazón de desaliento.
No es que sienta tu ausencia el sentimiento. Es que la siente el cuerpo. No te miro. No te puedo tocar por más que estiro los brazos como un ciego contra el viento.
Todo estaba detrás de tu figura. Ausente tú, detrás todo de nada, borroso yermo en el que desespero.
Ya no tiene paisaje mi amargura. Prendida de tu ausencia mi mirada, contra todo me doy, ciego me hiero.
4 comentarios:
Saber cómo hacerlo, cómo estirar el brazo y tocarte.
Me alegra volverte a leer en tu blog, querida Victoria.
Tus versos me han recordado un poema de Ángel González que te copio aquí ¿lo conocías?:
ME HE QUEDADO SIN PULSO
Me he quedado sin pulso y sin aliento
separado de ti. Cuando respiro,
el aire se me vuelve en un suspiro
y en polvo el corazón de desaliento.
No es que sienta tu ausencia el sentimiento.
Es que la siente el cuerpo. No te miro.
No te puedo tocar por más que estiro
los brazos como un ciego contra el viento.
Todo estaba detrás de tu figura.
Ausente tú, detrás todo de nada,
borroso yermo en el que desespero.
Ya no tiene paisaje mi amargura.
Prendida de tu ausencia mi mirada,
contra todo me doy, ciego me hiero.
Un beso grande
Javier
Querido Javier,
no lo conocía y me ha encantado. Muchas gracias por traer este poema aquí y ahora.
Un abrazo
Qué fantástico leerte. Un abrazo.
Querido Francisco, qué alegría verte por aquí desde las aristas de la tarde, desde un campo de arena suspendida.
Un abrazo
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