Un resplandor criollo lo imagino intenso pero mate. Que quema si te acercas demasiado ante su apariencia inofensiva, como los ojos que miran con calma a su alrededor como si nada vieran pero que tienen todos los detalles fotografiados. Deliro, Inuk. La imagen es poderosa, firmeza en el primer plano y sumisión resignada ante ese poder incuestionable que vigila desde lo alto. Más delirios... Besos, Inuk...
Esos ojos que miran con calma me han recordado a este poema de Miquel Martí y Pol, poeta al que admiraré mientras viva. El poema es una reivindicación de los ojos como última instancia de vida:
“Salvadme los ojos cuando ya no me quede nada. Salvadme la mirada, que no se pierda. toda otra cosa me dolerá menos, quizás porque de los ojos me viene la poca vida que aún me queda y es por los ojos que vivo adosado a un gran muro que se derrumba. Por los ojos conozco, y amo, y creo, y sé, y puedo sentir y tocar y escribir y crecer hasta la altura mágica del gesto, ahora que el gesto se me come media vida y en cada palabra quiero que se sienta el peso de este cuerpo onerosísimo que no me obedece. Por los ojos me reconozco y me palpo todo y voy y vengo por dentro de la arquitectura de mí mismo, en un esfuerzo tenaz de ir al encuentro de la vida y agotarla. Por los ojos puedo salir afuera y beber luz y engullir mundo y amar las doncellas, desatar el viento y aquietar la mar, broncearme con sol y empaparme de lluvia. Salvadme los ojos cuando ya no me quede nada. Viviré, incluso muerto, sólo en la mirada.”
Y en su idoma original, el catalán:
Salveu-me els ulls quan ja no em quedi res. Salveu-me la mirada, que no es perdi. Tota altra cosa em doldrà menys, potser perquè dels ulls me'n ve la poca vida que encara em resta i és pels ulls que visc adossat a un gran mur que s'enderroca. Pels ulls conec, i estimo, i crec, i sé, i puc sentir i tocar i escriure i créixer fins a l'altura màgica del gest, ara que el gest se'm menja mitja vida i en cada mot vull que s'hi senti el pes d'aquest cos feixuguíssim que no em serva. Pels ulls em reconec i em palpo tot i vaig i vinc per dins l'arquitectura de mi mateix, en un esforç tenaç de percaçar la vida i exhaurir-la. Pels ulls puc sortir enfora i beure llum i engolir món i estimar les donzelles, desfermar el vent i aquietar la mar, colrar-me amb sol i amarar-me de pluja. Salveu-me els ulls quan ja no em quedi res. Viuré, bo i mort, només en la mirada.
Guapa, se te echa de menos, te compré lo que te gusta´, por cierto pa cuando esos zapatos sexys y a bailar conmigo:))?. Y tú pasa de lo que diga el resto.
4 comentarios:
Un resplandor criollo lo imagino intenso pero mate. Que quema si te acercas demasiado ante su apariencia inofensiva, como los ojos que miran con calma a su alrededor como si nada vieran pero que tienen todos los detalles fotografiados.
Deliro, Inuk.
La imagen es poderosa, firmeza en el primer plano y sumisión resignada ante ese poder incuestionable que vigila desde lo alto.
Más delirios...
Besos, Inuk...
Esos ojos que miran con calma me han recordado a este poema de Miquel Martí y Pol, poeta al que admiraré mientras viva. El poema es una reivindicación de los ojos como última instancia de vida:
“Salvadme los ojos cuando ya no me quede nada.
Salvadme la mirada, que no se pierda.
toda otra cosa me dolerá menos, quizás
porque de los ojos me viene la poca vida
que aún me queda y es por los ojos que vivo
adosado a un gran muro que se derrumba.
Por los ojos conozco, y amo, y creo, y sé,
y puedo sentir y tocar y escribir y crecer
hasta la altura mágica del gesto,
ahora que el gesto se me come media vida
y en cada palabra quiero que se sienta el peso
de este cuerpo onerosísimo que no me obedece.
Por los ojos me reconozco y me palpo todo
y voy y vengo por dentro de la arquitectura
de mí mismo, en un esfuerzo tenaz
de ir al encuentro de la vida y agotarla.
Por los ojos puedo salir afuera y beber luz
y engullir mundo y amar las doncellas,
desatar el viento y aquietar la mar,
broncearme con sol y empaparme de lluvia.
Salvadme los ojos cuando ya no me quede nada.
Viviré, incluso muerto, sólo en la mirada.”
Y en su idoma original, el catalán:
Salveu-me els ulls quan ja no em quedi res.
Salveu-me la mirada, que no es perdi.
Tota altra cosa em doldrà menys, potser
perquè dels ulls me'n ve la poca vida
que encara em resta i és pels ulls que visc
adossat a un gran mur que s'enderroca.
Pels ulls conec, i estimo, i crec, i sé,
i puc sentir i tocar i escriure i créixer
fins a l'altura màgica del gest,
ara que el gest se'm menja mitja vida
i en cada mot vull que s'hi senti el pes
d'aquest cos feixuguíssim que no em serva.
Pels ulls em reconec i em palpo tot
i vaig i vinc per dins l'arquitectura
de mi mateix, en un esforç tenaç
de percaçar la vida i exhaurir-la.
Pels ulls puc sortir enfora i beure llum
i engolir món i estimar les donzelles,
desfermar el vent i aquietar la mar,
colrar-me amb sol i amarar-me de pluja.
Salveu-me els ulls quan ja no em quedi res.
Viuré, bo i mort, només en la mirada.
El alazán.
mirar con calma es la mirada justa. Por eso ves y luego lo puedes contar.
Guapa,
se te echa de menos, te compré lo que te gusta´, por cierto pa cuando esos zapatos sexys y a bailar conmigo:))?. Y tú pasa de lo que diga el resto.
Un beso enorme
te llamooooooo.
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