Miro la luz ahí afuera.
Tienen mis ventanas la virtud de lo que vibra
la emoción que suspendida
oscila como un péndulo
si me hablas
si te encuentro
si el pájaro anuncia
que el día estará en lo alto
después de dos canciones
Así, como mis ventanas
El cuerpo tirita y no es el frío
para escribir este silencio


4 comentarios:
Tienen tus ojos la virtud de hacer vibrar. Tienen tus teclas la capacidad de convertirse en pesas de una balanza antigua, y se va inclinando hacia un platillo, y... tus nuevas palabras descansan su peso en el otro.Y , poco a poco, la balanza se va convirtiendo en péndulo que hipnotiza.
Vuelvo a vibrar con tus ventanas, con tus ojos
Gracias Juanjo,
Vibremos en otros ojos. O donde tú quieras. Podré ir dejando rastros, llamas, canciones. Y así, así...
cada día un paso, un travesanho, un relampago, o este beso.
Por la fortaleza del sol y por la disposición de las persianas desde luego que en invierno no estaban tus ventanas.
Lo que sí tiene tu poema es un buen diapasón incorporado. (Vibra vs encuentro).
El silencio, casi siempre se escribe sin nada.
Sofía, me gusta verte enarbolada por aquí.
La foto fue tomada en los primeros días de octubre. Cáceres estaba espléndida y solitaria aquella manhana. Alguien tocaba flamenco en un esquina.
En el silencio a veces se contiene el mundo; La verdad más irreductible y más certera. En esa Nada con la que casi siempre se escribe se encuentra Todo
Un beso Sofía, que tengas un día hermoso de rama en rama.
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